Región: Sierras de Córdoba
Paseos y Excursiones en La Cumbre
Encuentra su sitio ideal en el mirador de Cuchi Corral, en una depresión de 400 metros sobre el valle del río Pintos.
Existe la posibilidad de hacer un vuelo de bautismo con un instructor, para las personas sin experiencia previa.
Desde Plaza 25 de Mayo y bordeando el río San Jerónimo se llega al balneario municipal El Chorrito, construído sobre el cauce de este río. Posee 2 piletas y un edificio donde funciona la confitería-restaurante, vestuarios y baños. Muy cerca en un recodo del curso de agua se encuentra el manantial de agua mineral que le da nombre al lugar.
El templo católico más antiguo de La Cumbre se distingue por la simpleza de su construcción y un entorno que invita a la reflexión.
Aunque no existen fechas precisas del inicio y fin de la construcción, se estima que en 1898 se libró al culto esta capilla, que ya funcionaba como oratorio desde 1880, o quizá mucho antes en la casona de la familia Olmos, pues en los Libros Sacramentales que guarda el Archivo del Arzobispado de Córdoba, en la sección Curato de la Punilla o Parroquia de Cosquín, se pueden comprobar inscripciones de bautismo, matrimonios y defunciones, que expresan textualmente que fueron efectuados en el Oratorio de Doña Petrona Olmos.
La capilla que se encuentra bajo la advocación de San Roque, mantiene características similares a templos coloniales del norte del país. La construcción fue obra de Sandalio Pavón (1852 - 1915), quien trabajó junto a un grupo de vecinos para erigir este templo que tiene una entrada de tres arcos, techo de tejas a dos aguas, internamente armado con cabriadas de madera. En el exterior una pequeña cruz corona el frontispicio y dos campanas sostenidas por un poste de quebracho en la cubierta superior del ingreso le brindan una particular fisonomía.
El edificio tiene una sola nave y al costado del altar, formando una ele se encuentra una edificación saliente donde se ubica la pila bautismal y otras reliquias de carácter religioso.
El historiador Olmos destaca que la imagen del santo que se venera en la capilla y que todos los años sale en procesión por las calles de La Cumbre, es una bellísima imagen de vestir, de madera policromada, de mediana estatura y que según una hipótesis del licenciado Alejandro Moyano Aliaga, bien puede ser la misma que se veneraba en la capilla de la Estancia del Señor San Roque, enclavada al norte del valle de Punilla.
Con la construcción de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, entre 1917 y 1920, la capilla San Roque, pasa a un segundo plano. Recién en 1924, con la llegada de sacerdotes de la Orden Benedictina, que ocupan el predio de San Roque, vuelve a tener preponderancia en la vida comunitaria de La Cumbre.
En marzo de ese año se inauguró la escuela de San Roque, tal como lo había pedido Petrona Olmos, en su testamento que la curia abriese una escuela para atender a los niños de las sierras.
Símbolo de La Cumbre. Lugar de oración y en Semana Santa centro de fe donde arriban promesantes de todo el país.
La imagen del Cristo Redentor fue inaugurada el 9 de julio de 1954. Está ubicada en la sierra de La Viarapa. Su emplazamiento fue obra del párroco José Luis de Murueta, quien dirigió esta obra, bajo un diseño del escultor cordobés Ramacciotti.
La figura de 7 m de altura, fue realizada con una base de piedra y luego una estructura de hormigón armado, revestida en yeso. Todos los materiales fueron subidos a lomo de mula, hasta el sitio de su ubicación.
A pocos metros de este monumento se encuentra una cruz, con que se identificaba el lugar desde 1916.
Cabe destacar que fueron obras de este párroco la construcción del Colegio de Artes y Oficios de San Roque (1950) y en Semana Santa de 1953 fue abierto el vía crucis en esta montaña, diseñado por el arquitecto Feliciano Manau, cada una de las estaciones fue donada por caracterizadas familias de La Cumbre.
Ingreso libre y gratuito.
Recorrido 250 m en subida empinada. Se recomienda calzado cómodo. En los últimos tramos del vía crucis el sendero tiene marcados desniveles. Transitar con precaución.
En las cercanías de La Cumbre se encuentra Cuchi Corral, un lugar donde la práctica del vuelo libre (parapente y Aladeltismo), se realiza durante todo el año.
El cerro Mirador de Cuchi Corral está ubicado a 8 Km al oeste de La Cumbre, forma parte de la estancia homónima y se encuentra en jurisdicción de esta población serrana, en su zona rural.
A la cima de este monte se accede por un camino provincial desde la ruta 38. El lugar es conocido y valorado desde los tiempos de la conquista, hasta nuestros días, ocupando un importante espacio en el contexto turístico provincial y nacional.
El 10 de diciembre de 1945, se declaró a la Estancia Cuchi Corral Monumento Histórico Nacional, mediante decreto Nº 30.836. En esa época existían todavía los tricentenarios nogales y la estructura de la capilla rancho del siglo XVIII, junto a los corrales de piedra que albergaban el ganado mular en su largo viaje hacia el Alto Perú.
En la actualidad no quedan vestigios de aquellos elementos que le hicieron ocupar un lugar importante en la faz histórica, en cambio por su hermosa geografía y el clima excepcional ganó un sitio de privilegio en el ámbito del turismo, incorporándose a los circuitos tradicionales de La Cumbre. Y a partir de la década del 70 un nuevo deporte amplió las posibilidades del lugar: el Aladeltismo transformó al Mirador de Cuchi Corral en la meca de todos los deportistas del país y del extranjero. En 1979, comenzó a realizarse, durante semana santa, el Campeonato Argentino de Vuelo Libre, el que continua en la actualidad, siendo uno de los más antiguos del mundo en esta especialidad.
También, con el perfeccionamiento de las alas se ampliaron las distancias de vuelo y las permanencias.
A la convocatoria de los deportistas se sumó la del público que en época de los campeonatos supera los 4.000 espectadores y durante los fines de semana y en períodos vacacionales unos 200 turistas visitan diariamente este lugar.
La era de los parapente
Otra de las fechas claves fue el año 1991, cuando un grupo de pilotos de parapente llegados de Suiza, vuelan en Cuchi Corral. Uno de los más calificados instructores Christopher Smith, junto a sus pares europeos coincidieron en que el centro de vuelo por excelencia era el Mirador de Cuchi Corral.
A partir de allí comienza a desarrollarse el parapentismo en este lugar.
A principios de 1996 el equipo del entonces subcampeón del mundo André Hediger llega a La Cumbre para entrenar y poner a punto sus nuevos prototipos, desde entonces se radica en esta población donde despliega una permanente actividad en vuelo libre y pilotaje de aviones ultralivianos, además de participar en competencias internacionales, consagrándose en el año 2001 campeón mundial de parapente.
Siguiendo con la cronología de Cuchi Corral hay que señalar que ya en 1997 nuevos visitantes del viejo continente practican en este lugar de las sierras cordobesas, enviados especialmente por Robert Graham, uno de los mejores diseñadores y constructores de parapente del mundo. En muchos casos se terminan de desarrollar modelos de velas en este espacio considerado por los máximos exponentes de este deporte como el primero de todos los centros de vuelo del continente americano.
Por ello en la segundo semana de febrero de 1999, se concretó con todo éxito la Copa del Mundo de Parapente (PWC - 99 Paragliding World Cup), por primera vez y única vez en nuestro país 120 deportistas de todo el orbe compitieron en esta zona de Córdoba, imponiéndose el austriaco Stephan Stieglar.
La expansión de los parapentes superó al Aladeltismo, no obstante ello, ambos deportes son sinónimo de Cuchi Corral. Un espacio de increíble belleza, donde el espíritu de aventura y el vuelo libre constituyen los vehículos ideales para que el hombre se realice en su más ansiado sueño: volar. Y ello es posible gracias a un microclima especial, con gran desarrollo de térmicas y un predominio del viento de
Por un arbolado y estrecho camino se llega hasta el Dique, pequeño y pintoresco embalse que provee de agua a La Cumbre. No está permitido bañarse en sus aguas, pero es un encantador lugar para disfrutar del entorno natural. Hay pasarelas y descansos con sombras.
Este primer dique de arco construído en Sud América, se inauguró en 1942 y está situado a 1400 mts. s.n.m.
Domaine de Puberclair, es un complejo agroindustrial dedicado a la preparación y composición de fragancias; y en este lugar se procede a la fabricación de perfumes de neto corte artesanal. Esta actividad comenzó a desarrollarse en 1980 y en enero de 1987 se inauguró la planta de procesamiento y demás instalaciones para la recepción de visitantes.
Dadas las condiciones climáticas y edafológicas imperantes en La Cumbre, el cultivo principal es el de distintas variedades de lavandas y lavandines, las cuales se desarrollan en óptimas condiciones para la industria de fragancias.
También en distintos períodos se cultivan especies tales como romero, salvias, vetiver y nardos aunque ello está supeditado a los costos internos de producción y a los precios internacionales de mercado de esas esencias.
Ubicado en la zona suburbana de La Cumbre, al oeste de centro de la población, (calle Córdoba y ruta 38), el establecimiento está sectorizado en áreas de viveros y cultivos, los primeros se pueden apreciar entre la cabaña de exposición y venta y la zona de la destilería. Plantas que durante el invierno se llevan a zonas de cultivos, entre otras especies Melisa Officinalis, Orégano, Mejorana, Salvia Officinalis, Tomillo, Salvia Sclarea, Nardos y Vetiver.
Desde la gruta de Lourdes en Villa Giardino, se abre un típico camino serrano que conduce a través de 12 km.
De bellos paisajes a las afueras de la localidad de La Cumbre, mas exactamente a la ruta E-66, a unas cuadras del Golf Club. En el camino de los artesanos como se denominan sus primeros 8 km. Se pueden apreciar trabajos de artesanos locales en una amplia variedad de materiales.
Ubicada a 5 km al este de La Cumbre, sobre la ruta E-66, es la principal fábrica con que cuenta esta localidad.
Actualmente trabajan alrededor de 60 personas y sus productos no solo se venden en el país, sino que también se exportan a EE.UU. y Europa.
La fábrica de Dulces y Alfajores inicia sus actividades en 1924, cuando Mauricio Andrey y su familia decidieron producir en forma industrializada los dulces que servían en la casa de té abierta en el edificio central de la estancia.
Algunos años después comienza la manufactura de alfajores y el establecimiento cambia de dueños: la firma Cisneros - Carignani se hace cargo del establecimiento que en sus mejores épocas empleó más de 150 operarios para la producción.
En 1956, se había convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la provincia, en esa época se celebraba la Fiesta Anual el 24 de junio, reuniendo más de mil comensales.
Así el establecimiento vuelve a ser la cita obligada de toda excursión que llega a las Sierras de Córdoba. El Rosario, se dice que lleva este nombre por el Santo Rosario que antaño se rezaba en el casco de la estancia. Un lugar que fue tierra jesuítica aunque la Compañía de Jesús nunca pudo disfrutarlo por los largos pleitos que se suscitaron a través de los años en estas tierras de Jerónimo de Quevedo, donadas en 1730 a la estancia Santa Catalina y que fuera conocida bajo el nombre de Potrero del Rosario.
La estanzuela olvidada del Rosario, allá por 1924 comenzaba otra historia, entre lo turístico e industrial, hoy en plena expansión y progreso.
Ubicado en la zona sur de La Cumbre, su altura promedio es de 1200 metros y tiene una extensión de 6001 yardas, con 18 hoyos, siendo la cancha de par 70.
El 26 de abril de 1924, en el hotel Cruz Chica se decide la formación de un club social y de deportes, especialmente golf, resolviendo crear un club denominado La Cumbre Golf Club.
En septiembre de aquel año compraron fracciones de la estancia de San Jerónimo de propiedad de Roberto Runciman y posteriormente terrenos linderos, el proyecto contemplaba al principio un recorrido de 9 hoyos, que fue diseñado por Juan Dentone, profesional del golf de Mar de Plata, contratado especialmente para conformar este trazado. En la semana de carnaval del año 25, se disputó el primer torneo en esta cancha y un año después, el 23 de enero de 1926 se inauguró la sede social, y un año después se adaptó la cancha profesional con 18 hoyos, el 23 de enero de 1927.
En las décadas siguientes se le introducen muchas modificaciones hasta llegar al trazado actual. También el uso exclusivo en época de vacaciones por ser la mayoría de sus asociados provenientes de Capital Federal cambio notablemente y desde 1959 comienza a crecer en lo deportivo, con la disputa de los campeonatos del club.
Por su cancha han desfilado figuras de la talla de Fidel De Luca, el `gato` Romero, Roberto De Vicenzo, Angel Monguzzi, entre otros renombrados golfistas.
A partir de 1985 se instala un moderno sistema de riego en los fairways lo que hace que la cancha adquiera la calificación de competitiva y es entonces cuando la Asociación Argentina de Golf designa al club como sede del Campeonato Sudamericano Juvenil en 1987 y la P.G.A. realiza, en abril de 1999, su primer torneo de la Gira de Profesionales.
Actualmente el permanente trabajo de mejoramiento le ha permitido ser elegida como uno de los lugares para desarrollar el Tour Argentino de Profesionales y se encuentra entre las 29 mejores del país.
Se puede definir esta cancha como típicamente inglesa con greens no muy grandes, 6001 yardas de recorrido, par 70 y una gran forestación.
Los fairways son angostos y en caso de errarlos, nos encontramos con las dificultades que ofrecen los roughs, de pastos típicos de la zona, especialmente paja brava, generando una especie de islas en lo que se denomina `corte contorneado`, que hace muy atractivo el juego, invitando a desarrollar una estrategia acorde con el handicap de cada jugador.
Además desde varios años atrás se viene implantando tifway en los fairways, siendo los greens de una bermuda brasilera, muy rápidos, con grandes caídas y en un estado impecable de presentación.
El entorno que ofrece el paisaje desde los grandes desniveles donde la variedad de vistas aparecen y desaparecen, donde los colores se perciben de otra manera debido a la altura y a la diafanidad de su atmósfera, donde los aromas de las hierbas y arbustos de la zona se suman para generar ese encanto tan especial que envuelve mágicamente a este campo de juego, enmarcado por la impresionante vista de las Sierras Chicas y la imagen del Cristo Redentor.
El club ofrece los siguientes servicios:
Caddies.
Profesores
Pileta
Canchas de tenis
Alquiler de juego de palos.
Putting green.
Restaurante
La actividad en el Club House de estilo normando que fuera diseñado por el arquitecto Carlos Dumas, es permanente todo el año. Sobre el sector este se encuentra la pileta de natación, con dimensiones olímpicas. Y a pocos metros sobre el ingreso las canchas de tenis, que forman parte del conjunto de instalaciones deportivas de la institución que fueron reconstruidas en 1985.
El 25 de febrero de 1917 se colocó la piedra fundamental en un acto de gran solemnidad y se inauguró en la navidad de 1920. Desde entonces es el principal templo de La Cumbre.
El 24 de mayo de 1917, se iniciaron efectivamente las obras de construcción de un nuevo templo para la grey católica, bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen. El mismo está ubicado en la zona sur de La Cumbre.
La imagen de la Virgen del Carmen fue trasladada desde la Capilla San Roque, donde había sido coronada el domingo 18 de julio de 1915
A principios del año 2000, se remodeló el parque circundante, ampliando la plataforma de acceso al templo, colocando bancos en lugares estratégicos de la plazoleta y restringiendo el acceso de vehículos por las calles internas.
El edificio tiene características con ciertas reminiscencias europeas. Posee una nave central y dos laterales. Con la ampliación, destinada a salón parroquial (1934), se logró el propósito de tener un lugar para atender a las Congregaciones Parroquiales.
La residencia El Paraíso de claro estilo español, fue diseñada por el arquitecto León Dourge, por encargo de Ramón Avelino Cabezas, fue terminada de construir en 1922.
Enclavada en un pequeño valle, en Cruz Chica forma parte de un predio original de 24 hectáreas, y era la casa central de otras seis construidas en el lugar.
A fines de la década del 60 la adquiere Manuel Mujica Lainez, desde aquel 19 de octubre de 1968 que siempre llevó en su memoria La descubri por azar, paseando. Un cartel unía su nombre a la información de que estaba en venta, y quizás en mi subconsciente, la magia de ese nombre operó de inmediato, pues ella hacía espejar la posibilidad de Invitados al Paraíso convirtiese en realidad lo creado misteriosamente por la imaginación.
Sin duda alguna el escritor dejó su sello personal en esta construcción que fue habilitada al público el 9 de julio de 1987, tres años después de su muerte.
Visitar sus amplios ambientes presupone encontrarse con la cultura del mundo. En el fumoir se hallan las Chantay, muñecas peruanas relacionadas con el mundo de la muerte, las tallas Shi - Pei del Tibet, imágenes religiosas, la colección de las cerámicas de los siete demonios y porcelanas chinas de la dinastía Ming del siglo XVIII, además de collares de Turquía y Grecia, hasta una colección de ceniceros de todo el mundo.
Al frente el comedor con las sillas y mesa de roble procedentes de la familia Lainez Varela, un gran tapiz de Clara Díaz, que recuerda su libro El Escarabajo, además de óleos de Raúl Soldi, Héctor Basaldúa y Vitorica, entre otros.
El pasillo de acceso al salón principal tiene sus paredes cubiertas de fotos, diplomas y cartas, las acuarelas de Haztini Halis, el dibujo de Bruckman y la máscara del escarabajo.
En el salón de los retratos, los cuadros de su familia, como el óleo que González Moreno que muestra la imagen de Manuela Dorrego de Lainez, también están Florencio Varela, Vicente Cané, Eulalia Balbastro, Justo Varela de Lainez, José María Alvear, junto a otros que conforman una estupenda colección.
No pasan inadvertidos sus cartas, papeles, manuscritos, la sala de las caricaturas y la inmensa biblioteca, cerrada al público, contiene alrededor de 15000 volúmenes todavía en proceso de clasificación.
De allí el recorrido se extiende al primer piso, donde prolijamente están sus recuerdos personales, las cajas ordenadas alfabéticamente con su correspondencia, y al frente el dormitorio y el baño con una esotérica colección de fetiches.
Al salir por la puerta principal, se pueden admirar la escultura de José María Suhurt, que contiene todas las obras de Manucho, y la magnifica puerta que el escritor no pudo ver y que representa a Adán y Eva precisamente en este lugar.
Desde un recoleto rincón el Hombrecito del Azulejo nos despide de la casa, como un mágico duende, que despierta en quienes la visitan la sensibilidad de encontrarse en un mundo fantástico, como lo fuera en su vida Manuel Mujica Lainez.
Pequeña villa cuyos habitantes extreman el cuidado de la naturaleza, posee un excelente clima y abundan las plantas aromáticas. Desde la capilla de Santa Teresita se obtiene una excelente vista del lugar. Cuenta con pileta municipal. Visitas al Parque Recreativo y Cultural El Descanso, con obras escultóricas, jardines, entretenimientos y confitería, también al Complejo Telesilla, con su deslizador provisto de modernos trineos con mando a voluntad. También puede recorrerse el establecimiento San Francisco, productor de exquisitas frambuesas que pueden adquirirse preparadas en variadas formas.
Este deporte puede practicarse en casi todos ríos y lagos artificiales de la zona serrana.
La especie predominante es el pejerrey, aunque también encontramos carpas, bagres negros, percas, tarariras y dientudos.
En los arroyos de montaña por arriba de los 1500 m.s.n.m. y en algunos embalses podemos encontrar truchas.
A 12 km al este de La Cumbre, en el paraje de Tiu Mayu; prácticamente en el límite del departamento Punilla se encuentra el centro de reeducación del mono aullador o caraya.
Los mismos que en lengua quechua son denominados alouatta, es decir jefe del bosque. Y son en realidad los jefes. Sus aullidos despiertan el ancestral temor por lo desconocido, y nos ubican en lugares selváticos y climas tropicales.
Pero, en este espacio de las sierras chicas, su hábitat ha cambiado considerablemente, en medio de amarronados pajonales que se mecen con los vientos, los árboles de hojas caducas y las coníferas, un nuevo medio y un clima riguroso, ha recibido a los monos caraya.
Cazados para ser vendidos como mascotas, que luego, son abandonadas, es el principal problemas que enfrentan estos jefes del bosque, que defienden bravamente a sus crías, culminando a veces con matanzas de ejemplares dominantes. En Tiu Mayú la mayoría de estos monos viven en libertad, se han adaptado perfectamente, a pesar del clima y de una vegetación totalmente distinta a su lugar de origen.
Como una jaula invisible, los caraya han delimitado su territorio en este agreste paisaje, donde se pretende que no se pierda su estado de libertad y pueda crecer desarrollando adaptaciones a un nuevo medio.
Entre las ramas más altas de los árboles se han construidos resistentes refugios, donde se guarecen en un dormidero común, generalmente a la puesta del sol ya se retiran a guarecerse y todo depende del clima, si en las mañanas hace mucho frío permanecen ocultos, pero si la temperatura es agradable se columpian en las ramas y sogas dispuestas al efecto, y sus aullidos son escuchados a varios kilómetros.
Curso de agua con piedras y algunas playitas de arena. Pocos metros antes del río se encuentra un claro en el monte, que es la pista de aterrizaje del mirador de Cuchi Corral. También allí se encuentra construída por el pastor Justo Olmos en 1924 la Capilla de Pintos.
El camino hacia el río tiene espectaculares contornos, encerrado entre las laderas de las sierras pobladas de especies autóctonas.

