Región: Costa Atlántica
Paseos y Excursiones en Las Gaviotas
Además del sol y de los placenteros baños de mar, existen variantes de actividades para hacer en familia o con amigos.
Usted puede alquilar cuatriciclos para hacer un recorrido por la naturaleza del lugar.
Una hermosa manera de conocer Las Gaviotas y sus alrededores es a caballo. Bosques, médanos y mar conforman una química ideal para dar rienda suelta a una aventura que puede volverse extraordinaria.
No es necesario ser un avezado jinete o haber tenido una reconocida experiencia en el arte de la doma. Sólo hay que animarse. Y por lo que se puede observar, cualquiera puede montar y vivir la sensación hermosa de recorrer senderos que atraviesan bosques, médanos y que finalmente nos depositan en las anchísimas playas de mar y arena que existen en estos balnearios del Atlántico.
Se pueden alquilar por hora, por medio día e incluso por todo el día, en caso de que se tenga planeada alguna larga travesía por los alrededores de la zona, como por ejemplo al faro Querandí o a las inmediaciones de la laguna Mar Chiquita, ubicada en las cercanías de la localidad de Santa Clara del Mar. Algunos guías, que en su mayoría son gauchos u hombres de campo, se encargan de dirigir grupos tanto de día como de noche.
A lo largo de la costa existen lugares clave para poder correr las olas. Justamente los adeptos a este deporte buscan constantemente los sitios indicados, donde éstas son más grandes y rompen con más fuerza.
La práctica del windsurf y el kite surfing son las actividades preferidas por los jóvenes que visitan estas playas año a año en busca de emoción.
A lo largo de la extensa playa que baña las diferentes localidades que integran el partido, hay canaletas, pozones y entradas de agua que detectan zonas aptas para la pesca desde la costa. Se pueden obtener brótolas, pejerreyes, chuchos, rayas y burriquetas en invierno. En verano, con las corrientes cálidas del Golfo de Brasil llegan otras especies más grandes.
También hay excursiones de pesca, en lanchones perfectamente equipados, con guías. Pasando el mes de octubre salen en busca de tiburones. Es una verdadera odisea y se capturan piezas muy grandes, como la bacota y el escalandrún.
Se trata de la primera construcción erigida en el actual partido de Villa Gesell entre 1921 y 1922, diez años antes de la llegada del pionero Carlos I. Gesell, fundador de la ciudad.
En 1916 se había instalado en el mismo lugar la baliza homónima, que fue luego reemplazada por el Faro.
El Querandí, de 54 m de altura, comenzó a funcionar el 27 de octubre de 1922 y aún está en servicio. Posee 276 escalones y está pintado con seis franjas negras y cinco blancas.
En la época de la construcción, el paisaje circundante era solo de dunas vírgenes, que fueron forestadas a partir de la década del 20 para preservar la estructura de la torre.
Descanso, entretenimiento y belleza son conjugados en un ambiente sereno y natural en medio del Bosque y cerca del mar
Un lugar para disfrutar todas las estaciones...

