Región: Buenos Aires
Paseos y Excursiones en San Antonio de Areco
En Areco existen 40 artesanos especializados en la pruducción de todos los elementos que definene la estética gaucha. Podemos encontrar trabajos trenzados en soga, alfarería, talabartería, platería, tejeduría, trabajos en aspa y hueso, carpintería colonial, herrería, corte arequero de bombacha y blusa, manufactura de botas y muchas más que nos muestran la importancia que las artesanías han tenido en la historia del Areco Tradicional.
El turista podrá apreciar la gran variedad en los talleres de los artesanos y la Exposición artesanal que todos los años se realiza para el Día de la Tradición.
Las cabalgatas, son una recreación de las largas travesías que emprendían aquellos gauchos que iban de pueblo en pueblo, tal como lo describe Ricardo Güiraldes en su novela Don Segundo Sombra.Algunos lugares en Areco permiten a los turistas realizar cabalgatas aprender a montar y experimentar la vuelta al pasado criollo... el de nuestros paisanos.
Se celebra en San Antonio de Areco desde 1939.
Es el principal acontecimiento del país en materia gauchesca y alcanza su punto culminante cada año, con la típica exhibición de destreza criolla a cargo de experimentados jinetes, carreras de sortijas y las ya clásicas cuadreras, desfiles de paisanos y tropillas.
Exposición artesanal. Estas fiestas no sólo se proyectan hacia el turista que viene a esta ciudad para acercarse a un pasado que puede contemplarse, sino que han servido para poner de relieve una fecunda tarea en el área de promoción del turismo, de manera de servir tanto a los intereses propios como a los miles de visitantes que se llegan a San Antonio de Areco
para participar de un ritual que ya tiene honda raigambre popular.
Los actos centrales se realizan el 10 de noviembre con una semana de festejos, exposiciones, espectáculos y conferencias.
Ubicada en la calle Segundo Sombra, entre Alsina y Arrellano. Don José Ruiz de Arellano fundó el primer oratorio en el casco de su estancia. La fundación de este, fue muy importante para la creación del pueblo. En los años 1720 y 1728, se construyó la primera capilla, esta estaba ubicada un poco mas a la derecha que la actual . La piedra fundamental de la actual iglesia fue colocada el 7 de febrero de 1869 y quedó sepultada debajo de la puerta central de entrada. Dentro de ella se colocó una caja de plomo que contiene el acta original escrita en pergamino, periódicos del día, medallas y monedas de la época.
Ubicada en la calle Alsina y Matheu, a una cuadra del Municipio. En ese mismo edificio, en 1901, se instalo la primera usina de generación de energía eléctrica. En 1978 fue declarado “Monumento Arqueológico Industrial”. Posteriormente la municipalidad instala allí un Centro Cultural, que actualmente esta en actividad.
Este Parque y Museo fueron creados en 1937, por decreto del Poder Ejecutivo de la Provincia. Las obras se inauguraron el 16 de Octubre de 1938, después de intensos trabajos, tuvo decidida importancia la actividad desplegada por Don José María Bustillo, ministro de Obras Públicas de la Provincia, que llevó adelante la idea fundadora, Don José Antonio Gûiraldes, hermano del poeta, Intendente entonces de San Antonio de Areco y miembro de la Comisión oficial y don Enrique Udaondo, presidente de la misma y luego primer Director. En Diciembre de 1979 fue transferido por la provincia de Buenos Aires a la Municipalidad de San Antonio de Areco. De allí en más el municipio recibió y quedó en posesión del Parque Criollo y Museo gauchesco “Ricardo Gûiraldes”. Y con fecha 10 de Noviembre de 1999 por decreto presidencial fue declarado Monumento Histórico Nacional.
El Parque Criollo y Museo, ofrece expresiones del pasado argentino que se vinculan con el gaucho, sus costumbres, usos, enseres, medios de vida y aporte a la grandeza del país. Puesta la Institución bajo el nombre ilustre de Don Ricardo Gûiraldes, le atañe principalmente todo lo vinculado a la personalidad y obra literaria del escritor, circunstancias que Gûiraldes trata en su obra Don Segundo Sombra.
El puente fue construido en 1857; los fondos se reunieron con la emisión de acciones, fue uno de los primeros lugares del país en los que se cobró derecho de peaje. Es un lugar ideal para contemplar la vista de la costa del Río Areco y la gran arboleda que lo acompaña junto al pueblo.
Es interesante observar que dentro de la pulpería los paisanos visten indumentaria de la época, que, junto con la decoración gauchesca, hará que usted se empape de la cultura campestre del pueblo.
Además se encuentra la Taona donde se exhibe una moledora antigua utilizada para fabricar harina de maíz y una carreta de campaña que se utilizaba como medio de transporte de esa época.
La Blanqueada es el local de una autentica pulpería restaurada. Además, tiene su historia propia.
Una reja separa el interior del patio. A través de ella, y como prevención, el pulpero servia a los forasteros desconocidos, los conocidos tenían acceso al interior y allí se les servia y se les daba unos naipes, y un lugar para conversar.
Entre las actividades puede disfrutar de paseos guiados por las callecitas del pueblo, aprender artesanías o bien realizar una aventura en piragua en el Río Areco o en bicicleta.
La estancia argentina surgió de una particular síntesis entre la tradición criolla y la cultura europea. Su desarrollo derivó en la incorporación, como mano de obra, de gauchos, indios e incluso ex esclavos negros. A su alrededor se plantaron refinadas arboledas traídas de ultramar que resguardaron del viento a los cascos.
La mayoría estaba frente a un deslumbrante parque diseñado por algún paisajista famoso y en el interior del casco comenzaron a proliferar colecciones de arte y refinados muebles europeos.
La tradición gauchesca está representada en amplios sectores de la llanura bonaerense, que alberga alrededor de 150 cascos de estancias.
Desde modestos caserones hasta lujosos e imponenetes cascos históricos, ofrecen servicios turísticos, pudiendo pasar un día de campo o una estadía prolongada.
Se contemplan espectáculos únicos tales como la doma, la yerra, diversos shows folklóricos, competencias ecuestres, cálidos fogones y por supuesto el visitante puede disfrutar de un exquisito asado criollo, típicas empanadas y los excelentes y apreciados vinos argentinos.
Así mismo es posible practicar pesca, náutica, caza, cabalgatas, paseos en bicicleta, equitación, polo, pato y pintorescos paseos en sulkys.

